El intendente de Puan, Diego Reyes, puso el foco en la situación financiera del sistema de salud municipal al referirse al debate por los beneficios que recibe el distrito y a la discusión en torno a la Zona Fría.
El jefe comunal señaló que uno de los principales problemas que atraviesan los municipios está relacionado con el financiamiento de las prestaciones que brindan a los afiliados de IOMA.
Según explicó Reyes, alrededor del 25 % de los pacientes que son atendidos en el distrito cuentan con cobertura de la obra social bonaerense. Sin embargo, sostuvo que los recursos que recibe el municipio por esas prestaciones representan apenas cerca del 1 % de sus ingresos, una diferencia que obliga a las arcas municipales a cubrir buena parte de los costos.
Como ejemplo de esta situación, el intendente mencionó el caso de las cesáreas. Indicó que una intervención de este tipo tiene para el sistema de salud un costo aproximado de $ 1,3 millones, mientras que IOMA abona alrededor de $ 90.000.
Para Reyes, esta diferencia genera un desfasaje que termina siendo absorbido con recursos propios del municipio.
El jefe comunal cuestionó así que los municipios deban utilizar fondos destinados a otras áreas para sostener prestaciones de una obra social provincial. En ese sentido, planteó que se trata de un problema que excede la discusión sobre los beneficios tarifarios y que tiene consecuencias concretas sobre la capacidad financiera de los gobiernos locales para sostener sus servicios sanitarios.
La situación de IOMA se suma así a la preocupación de los municipios del sudoeste bonaerense por el impacto que pueden tener los cambios en los beneficios de la Zona Fría sobre sus vecinos.
En el caso de Puan, Reyes planteó que el debate debe contemplar también el fuerte esfuerzo económico que realiza el municipio para garantizar la atención de salud y cubrir los costos de prestaciones que, según sus números, no son compensadas por la obra social.



