Un análisis elaborado por el INTA Bordenave mostró que el sudoeste bonaerense atravesó entre mayo y agosto de 2026 un período con una frecuencia de días nublados claramente superior a la observada durante los cinco años anteriores.
El trabajo, realizado por Fabián Marini y Cristian Cerdá a partir de datos diarios del satélite MODIS Terra, contabilizó 79 días nublados durante esos cuatro meses.
La diferencia se hizo particularmente visible durante el invierno. En mayo se registraron 15 días nublados, mientras que en junio fueron 20. El máximo llegó en julio, con 24 días, es decir, prácticamente cuatro de cada cinco jornadas del mes estuvieron clasificadas como nubladas. En agosto, en tanto, se contabilizaron otros 20 días. En promedio, el período tuvo casi 20 días nublados por mes.
La comparación con el período 2021-2025 permite dimensionar el carácter poco habitual de este comportamiento. En los cuatro meses analizados, la cantidad de jornadas nubladas de 2026 se ubicó por encima del promedio de los cinco años anteriores. La diferencia fue especialmente marcada en julio, cuando los 24 días registrados superaron ampliamente el valor medio histórico reciente que muestra el gráfico del INTA.
De esta manera, 2026 se apartó de la evolución observada en los años previos, que presentaron valores más variables y, en general, inferiores.
El fenómeno no necesariamente implica que haya llovido durante todos esos días. La medición del INTA se refiere específicamente a la presencia de nubosidad, obtenida mediante información satelital, por lo que debe diferenciarse de los registros de precipitaciones. La elevada nubosidad, sin embargo, forma parte de un escenario meteorológico que también tuvo efectos sobre la actividad agropecuaria.

Un análisis difundido en agosto por el INTA había señalado que la combinación de días nublados, elevada humedad y escasas heladas estaba condicionando algunas labores, aunque al mismo tiempo favorecía la conservación de reservas de agua en los suelos.
El comportamiento de agosto también resulta significativo al observar el contexto regional.
Según un informe agrometeorológico de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca, ese mes tuvo temperaturas medias cercanas a los 9 °C, con una mínima promedio de -2 °C, mientras que las lluvias se ubicaron apenas por debajo del promedio histórico. La humedad disponible permitió mantener reservas de agua en los suelos entre adecuadas y óptimas, aunque comenzó a generar condiciones favorables para la aparición de enfermedades foliares en cultivos de trigo y cebada.
En síntesis, el dato central del informe del INTA es contundente: entre mayo y agosto de 2026 hubo 79 días nublados en el período analizado, con un récord de 24 en julio. El organismo califica el comportamiento como atípico respecto del período 2021-2025 y aporta un indicador climático que ayuda a explicar por qué el invierno se percibió particularmente gris y húmedo en buena parte del sudoeste bonaerense.

