La Compañía Puntaltense S.A., una de las empresas históricas que presta el servicio de transporte urbano en Punta Alta, está al borde del cierre definitivo tras años de dificultades económicas y financieras que parecen irreversibles.
Tras atravesar una profunda crisis que incluyó deudas millonarias, unidades fuera de servicio y salarios atrasados, la firma se encamina a cesar sus operaciones en los próximos días bajo la administración de un grupo de empresarios bahienses que la adquirió a principios de 2025 con la intención de consolidar el transporte local.
Actualmente, apenas tres coches están en condiciones de circular dentro de una flota que en su mejor momento contaba con más de diez unidades.
La falta de inversiones en mantenimiento, la demora en la llegada de subsidios provinciales y la ausencia total de los subsidios nacionales desde hace más de dos años, complicaron aún más la posibilidad de sostener el servicio.
La situación crítica del transporte no es exclusiva de Puntaltense: choferes y trabajadores del sector han expresado su preocupación por el sistema en general, advirtiendo que la crisis afecta a más de 120.000 usuarios mensuales y a decenas de familias vinculadas directamente con el servicio.
Según el plan que se baraja en el sector, la Compañía Belgrano, la otra empresa de transporte, podría absorber tanto parte del personal como las líneas que hoy opera Puntaltense. De los 17 empleados actuales, 10 podrían pasar a formar parte de la Compañía Belgrano, mientras que al resto se les habría ofrecido continuidad laboral en otras firmas del transporte de Bahía Blanca.
En medio de la incertidumbre, los trabajadores realizaron un corte de servicio y asamblea en el lugar de trabajo donde debatieron sobre su situación laboral y pactaron los pasos a seguir ante el atraso en el cobro de sus haberes correspondientes a enero.



