Vecinos y turistas de Monte Hermoso van a hacer hoy, a las 20:30, un abrazo simbólico al Faro Recalada.
El objetivo es visibilizar el reclamo por una urgente intervención y frenar el deterioro que presenta su estructura.
“Es un emblema de nuestra cultura, identidad como montermoseños y guía incansable de los navegantes de nuestro mar. El faro nos necesita. Te esperamos”, dijeron desde la organización.

Es el más alto del país, con 74 metros (7 de base), y el segundo de Sudamérica detrás del de Coquimbo, Chile.
Comenzó a construirse en 1904 con elementos que se trajeron Francia, hechos por la misma empresa que construyó la Torre Eiffel en París, y se inauguró el 1 de enero de 1906.
Originalmente, se iluminaba con base en la combustión de gas de kerosene, después gas acetileno hasta que finalmente fue modernizado para funcionar con electricidad.
Está formado por un cilindro central de hierro de 1,50 m de diámetro y ocho columnas de hierro fundido. En su interior, una escalera caracol, conformada por 293 escalones, del mismo material, permite acceder a la linterna. Sus cimientos de 9 metros de profundidad le dan la estabilidad necesaria para resistir los fuertes vientos que azotan la región.
Patrimonio sin restaurar
El faro de la ciudad balnearia forma parte del Sistema de Faros Centenarios del país, por lo que tiene la categoría de Monumento Histórico Nacional.
En 2023, el Ministerio de Obras Públicas de la Nación anunció el lanzamiento del Programa de Recuperación de Faros Argentinos.
En una primera etapa, se apuntaba a la reparación de 11 de ellos emplazados en distintos puntos de la Costa Atlántica argentina, entre los que figura el Recalada.
Los trabajos iban a incluir arreglos estructurales, pintura, colocación de vidrios, reparación de bases y tensores, entre otros. Pero nada de eso se realizó.
Los vecinos siguen reclamando por su restauración.




