La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) expresó su preocupación por el impacto que podría tener el fenómeno climático conocido como “Súper Niño” sobre el campo bonaerense y advirtió que buena parte del territorio provincial no se encuentra en condiciones de afrontar un escenario de lluvias superiores a las habituales.
El presidente de la institución, Pablo Ginestet, sostuvo que existe una fuerte preocupación entre los productores debido al estado actual de los suelos, las napas cercanas a la superficie y las dificultades que presenta la infraestructura rural.
“Estamos recontra preocupados porque no estamos en condiciones de afrontar un evento de las características que se están anunciando”, señaló.
Según los informes oficiales, el fenómeno podría alcanzar una intensidad “muy fuerte” durante la primavera y el verano 2026/27. La Provincia estima una probabilidad superior al 90 % de que esto ocurra, mientras que buena parte del territorio bonaerense ya registra importantes excedentes hídricos. Entre los distritos con mayores niveles aparecen Benito Juárez, Coronel Pringles, Pehuajó, Olavarría y Tres Arroyos.
Uno de los principales reclamos de CARBAP está relacionado con el estado de los caminos rurales. Ginestet cuestionó que, tras las dificultades registradas durante el año pasado, durante los meses de verano y otoño no se hayan realizado suficientes trabajos de reparación, alteo, limpieza de cunetas y alcantarillas. “La realidad de los caminos en la mayoría de los municipios es lamentable; los productores agropecuarios están abandonados a como venga la lluvia”, afirmó.
La preocupación no se limita a la producción. Un camino rural intransitable puede dejar aisladas a familias, dificultar el traslado de ambulancias y trabajadores, e impedir el movimiento de leche, animales, alimentos e insumos. Por eso, desde CARBAP reclamaron que los planes de contingencia no estén concentrados únicamente en los centros urbanos y que también contemplen una respuesta específica para las zonas productivas.
En paralelo, el gobierno de Axel Kicillof anunció una mesa interministerial para coordinar acciones con los 135 municipios y presentó medidas de prevención y asistencia frente al fenómeno. La Provincia informó que lleva invertidos unos $2,3 billones en el marco de su Plan de Gestión de Riesgo frente al cambio climático y anticipó nuevas acciones de monitoreo, infraestructura y respuesta.
El escenario plantea así un desafío doble: anticiparse a un fenómeno climático que podría generar precipitaciones extraordinarias y, al mismo tiempo, atender una infraestructura rural que, según las entidades agropecuarias, ya llega debilitada a esta etapa. Para CARBAP, el margen de tiempo para ejecutar obras estructurales es cada vez menor y será clave reforzar la prevención antes de que las lluvias vuelvan a poner a prueba al interior bonaerense.

