Un nuevo episodio genera preocupación en el sistema de salud de Bahía Blanca tras la aparición de ampollas vacías de fentanilo en el Hospital Municipal “Dr. Leónidas Lucero”, días después de que se denunciara el faltante del medicamento.
El hallazgo se produjo en las últimas horas, cuando personal del centro de salud encontró al menos 25 envases monodosis vacíos en el mismo sector donde había sido reportada la desaparición del lote.
Según informaron fuentes del hospital, las ampollas fueron encontradas sin contenido y dentro del propio establecimiento, lo que encendió aún más las alarmas y derivó en la inmediata intervención de la justicia.

El faltante había sido detectado días atrás por el área de Anestesiología, que advirtió la desaparición de las dosis que se encontraban guardadas bajo llave en el quirófano central y con acceso restringido.
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es que no se registraron signos de ingreso forzado, lo que refuerza la hipótesis de que el hecho pudo haber sido cometido por alguien con acceso interno al sector.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°19, a cargo del fiscal Mauricio Del Cero, quien ordenó una serie de medidas para esclarecer lo ocurrido.
Entre ellas, se destacan:
Relevamiento de cámaras de seguridad del hospital
Toma de declaraciones al personal
Peritajes realizados por Policía Científica
Además, desde el hospital se inició un sumario administrativo interno para determinar posibles responsabilidades.
Por el momento, los investigadores buscan establecer si las ampollas halladas corresponden efectivamente al lote denunciado como robado, así como también reconstruir cómo fueron sustraídas y posteriormente devueltas vacías.
El caso se da en un contexto sensible, atravesado por otras investigaciones vinculadas al uso indebido de anestésicos en ámbitos extrahospitalarios, lo que incrementa la preocupación por el posible desvío de este tipo de sustancias.
El fentanilo es un potente opioide utilizado en procedimientos médicos, especialmente en anestesia. Su manejo está estrictamente regulado debido a su alto poder y riesgo, lo que convierte este episodio en un hecho de gravedad tanto sanitaria como judicial.



