Personal de la Subcomisaría de Huanguelén interceptó una camioneta Fiat Titano gris en el marco de tareas preventivas, en la que circulaban tres hombres, durante un procedimiento realizado en la zona rural de la localidad.
Al identificar a los ocupantes, los efectivos constataron que en el interior del rodado se hallaba una carabina calibre 22 con mira colocada. Al continuar con la inspección visual del vehículo, observaron en la caja de carga dos reses de antílope recientemente faenadas.
Ante esta situación, los uniformados trasladaron el rodado y a sus ocupantes a la dependencia policial, donde, con la presencia de un testigo, se realizó la requisa correspondiente. Como resultado, se procedió al secuestro de la camioneta y de una importante cantidad de armas, municiones y elementos vinculados a la actividad.
Durante el procedimiento se incautaron 66 municiones calibre .308, 512 municiones calibre .22, 92 municiones calibre .270, diez cubillos con vainas, cuatro chairas, cerrojos de fusiles calibres .308 y .270, dos bípodes, un chaleco de transporte, dos luces de emergencia, cinco linternas de mano, un monocular con funda, cuatro cargadores, una cinta adhesiva, un visor nocturno, dos cargadores portátiles, tres pares de cornamentas de antílope y tres ganchos metálicos de carnicero.
Además, se secuestró una suma de dinero compuesta por 1.031 dólares estadounidenses, discriminados en distintos billetes, un billete de 50 euros y 19 billetes de 20 mil pesos argentinos.
Mantenida la comunicación con la instrucción judicial interviniente, la misma avaló el accionar del personal policial, quedando los tres arrestados y la totalidad de los elementos secuestrados a disposición de la Justicia.
Descripción de los antílopes
Los antílopes son mamíferos ungulados de la familia de los bóvidos, generalmente de gran tamaño. Una característica de esta familia es que solo los machos poseen cuernos, aunque en algunas especies también las hembras tienen cuernos.
Es una de tantas especies introducidas en nuestro país, inicialmente como ornamento en los cascos de estancias y, luego, también para su caza deportiva. Como en muchos otros casos, esos tiernos animalitos se convirtieron en un verdadero problema, tanto para la agricultura, como para la ganadería.
Sin predadores naturales y con alimento abundante, ya no hay alambrados que los paren: lo que otrora eran pequeños grupos aislados, hoy son manadas enormes que consumen por igual los brotes de los sembrados como las pasturas destinadas para el ganado.



