La justicia investiga a la influencer Frany Pérez después de vender entradas para el partido entre Argentina y Brasil y no entregarlas.
La reconocida joven abrió una cuenta de tickets para comercializarlas, a través de la cual recibió unos 300 millones de pesos por más de 1829 boletos.
Según aseguró su abogado, Maximiliano Gorg, su cliente fue estafada por el proveedor Julián Bisignano, quien reconoció que tenía las entradas en su poder pero que Pérez no le había transferido la otra mitad de los tickets.
Desde el Ministerio Público Fiscal informaron que a cargo de la investigación está Gustavo Zorzano, de la UFIJ N.º 10, y que se van a unificar las denuncias de personas que se consideran víctimas de la situación.
El abogado Valentín Fernández, apoderado de varios damnificados, explicó que el delito por el cual se debe investigar es el de estafa debido a que “se prometió un bien, que eran las entradas, que finalmente nunca se entregó”.
“Era ella quien tenía la información de quién era el proveedor del que iba a vender esas entradas, no la gente. Incluso es una persona que tuvo antecedentes de denuncias por defraudación en un caso similar, entonces hay un acto de irresponsabilidad y entraría en análisis la figura del dono eventual”.
Para el letrado, Pérez montó un ardid, y explicó en ese sentido que “si cien personas quieren entradas, pero saben que quien las vende son barrabravas con antecedentes, no las comprarían. Pero en este caso es una persona pública y reconocida que montó una página para promocionar y vender. Eso le da cierta legitimidad para que la gente confíe”.
“Lo que no se entiende es por qué al menos no devolvió las señas. Ahí es donde se configura el delito de estafa. Y hay que evaluar si no hay también una asociación ilícita de la que participaron tres o más personas”, completó.